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España y América: Los Caminos de Ida y Vuelta en otro 12 de octubre

Escrito por Rafael Araya Masry el 11 de octubre de 2012 | 12:35


“…Que buen idioma el mío, que buena lengua heredamos de los conquistadores torvos… Éstos andaban a zancadas por las tremendas cordilleras, por las Américas encrespadas, buscando patatas, butifarras, frijolitos, tabaco negro, oro, maíz, huevos fritos, con aquel apetito voraz que nunca más se ha visto en el mundo… Todo se lo tragaban, con religiones, pirámides, tribus, idolatrías iguales a las que ellos traían en sus grandes bolsas… Por donde pasaban quedaba arrasada la tierra… Pero a los bárbaros se les caían de la tierra de las barbas, de las herraduras, como piedrecitas, las palabras luminosas que se quedaron aquí resplandecientes… el idioma. Salimos perdiendo… Salimos ganando… Se llevaron el oro y nos dejaron el oro… Se lo llevaron todo y nos dejaron todo… Nos dejaron las palabras…” (Pablo Neruda, “Confieso Que He Vivido”)

Este hermoso fragmento de las memorias de Neruda, nos habla de muchas de las cosas que significó para el Viejo y Nuevo Mundo, la llegada de Colón por estas tierras. 

El poeta rescata los alimentos, las descripciones de carácter de aquellos que vinieron -antepasados de la mayoría de quienes habitamos en este continente- para detenerse quizá en el mayor de los aportes que España le dio a América: el idioma. Un idioma de poesía, de adjetivos, de verbos, de continentes y contenidos realmente grandiosos. Un idioma por donde transitaron Cervantes, Garcilaso de la Vega, Quevedo, Unamuno y García Lorca. Pero también Gabriela Mistral, César Vallejo, el propio Pablo Neruda, Borges, Cortázar, Rubén Darío y García Márquez. Extraordinaria herencia viva, dinámica y generosa, transformada en el gran corolario de la cultura que ha unido y une a España y América, sin duda.

Pero también nos solazamos en otro aspecto de esta mezcla infinita de cultura que tuvo un ida y vuelta: la gastronomía, los alimentos originales, los que se llevaron y los que nos trajeron. Porque desde el otro lado del atlántico llegaron los limones, las lentejas, las gallinas, las vacas, las naranjas y el arroz. Y se llevaron el cacao, las papas, el maíz y los tomates, las paltas y las piñas. Todo se fue mezclando en un solo concierto culinario, del que nuestras comidas cotidianas son los grandes herederos: el cocido, el puchero, el pan de maíz o de trigo o de cebada. O de avena o de centeno. Las arepas y el gazpacho, la paella y el puré. Las papas fritas y las gachas. Los jamones y la sopa de ajos, el ceviche y el turrón. Porque hasta los katutos y el mayo que hoy preparan las comunidades mapuche del sur de Chile, llevan trigo y grasa de cerdo. Es decir, nada le es ajeno a España de los alimentos americanos, como nada le ajena a esta América de los alimentos del viejo continente, o aquellos que los conquistadores ya conocían de Asia.

La variedad y el listado son enormes. Se pueden repetir incluso hoy comidas de los pueblos originarios de esta América como se pueden repetir las más antiguas recetas de la cocina española y europea. Pero también son los ingredientes exquisitos que abren la puerta ancha de la creatividad, de aquello que aún está por venir. Porque más de 500 años de compenetración cultural, social y gastronómica –como parte de esa cultura dual- más allá de aquello que en los aspectos clásicos de la dominación de unos sobre otros significó, de la codicia inconmensurable de unos y la rebeldía eterna de otros, nos legó un idioma común que trasciende el lenguaje conocido. Nos regaló la infinita variedad de lo que comemos y bebemos y lo que nos falta por comer y beber, a manos de quienes se atreven a evocar la historia gastronómica común, y los que se atreven a explorar la infinidad de caminos que se abren hoy para el futuro, y que quedará como una parte sustanciosa de una cultura culinaria que nos une, nos proyecta y nos identifica entre todos los pueblos de la tierra.







Rafael Araya
Chile      


"Es un orgullo poder aprender día a día junto un gran equipo como el de Gastronomistico.com aportando con mi trabajo, mi creatividad y mi cultura gastronómica, para reforzar una Hispanidad plural pero unida" - España 
Pascual Pomares


"Orgulloso estoy de pertenecer a este continente, el cual otorgó insumos fantásticos y necesarios para cocinas milenarias como la española y la italiana. Agradecido también de haber recibido tantos insumos y poder así día a día  poner mi creatividad en cada uno de mis platos, en un mundo unido y complementado, un mundo fusión" - Perú
José Bernuy

"El encuentro entre dos mundos. Es para mi un poder adquisitivo cultural y gastronómico que me permite extraer lo mejor de dos mundos en conjunto con lo que se y soy lo comparto con todos ustedes y todo lo que me resta por aprender y dar gracias a los pueblos hispanos" - México
Ángeles Elizarrarás


"Es un honor hacer un aporte a la cultura gastronómica y más aun a la hispanidad, la cual permitió un intercambio cultural y culinario, dando apertura a muchas especialidad que se han ganado un lugar y un nombre a nivel internacional  y  que dignifican los conocimientos heredados de nuestros ancestros" - Colombia
Nicolás Molano

"Es un baluarte para todos los hispanoamericanos resaltar nuestras costumbres y tradiciones a traves de una pasión: Nuestra Gastronomía, capaz de unificar culturas, capaz de provocar el encuentro de dos mundos una vez más cada día" - Venezuela
Kenia Urdaneta


Orgulloso y agradecido de poder sentir y disfrutar la vasta cultura gastronómica resultante de la hispanidad, lo que me lleva a aprender de la gran variedad de preparaciones y compartir con mis compañeros  formándome como cocinero y como persona  - Colombia
Jhonatan Salamanca




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