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El Jamón Ibérico

Escrito por Caprichos Gourmet el 20 de junio de 2015 | 11:28


Hoy hablaremos un poco de uno de los mejores productos gourmet que podemos encontrar, el Jamón Ibérico. Veremos un poco las características, clasificaciones y requisitos necesarios para producir y elegir un gran jamón ibérico.

Pues bien, lo primero que tiene que quedar claro es que para que un jamón sea ibérico ha de proceder de cerdos de raza ibérica, al menos un progenitor tiene que ser de esta raza y el porcentaje genético mínimo permitido es de un 50%. Otro punto muy importante es que el cerdo se haya criado en libertad en la dehesa y su alimentación haya sido lo más natural posible.

Dependiendo de la pureza de raza y tipo de engorde clasificamos y etiquetamos los jamones de la siguiente forma:

Jamón de Bellota 100%

Son cerdos de pura raza, criados en libertad y alimentados con bellota en la última fase de engorde. Color de la etiqueta, negro.

Jamón de Bellota Ibérico

Proviene de cerdos cruzados en diferente porcentaje, se crían también en libertad alimentándose de hierbas y bellotas. Color de la etiqueta, rojo.

Jamón de Cebo de campo Ibérico

Proviene también de cerdos cruzados en diferente porcentaje, se crían en libertad alimentándose de hierbas y pastos pero se complementa su alimentación con piensos naturales. Color de la etiqueta, verde.

Jamón de Cebo Ibérico

Raza cruzada, alimentados con piensos naturales y criados en establos. Color de la etiqueta, blanco.

Dependiendo de la alimentación y el tipo de cría, el cerdo produce un tipo de carne más magra o con la grasa más veteada. La curación óptima para estos jamones suele rondar los 24 meses en bodega.

Y por último, si queremos reconocer un buen jamón ibérico debemos fijarnos en la caña de la pata, esta debe ser fina y estilada, con pezuña oscura y corteza firme. Si palpamos la maza con los dedos, esta debe ser blanda y ceder a la presión con facilidad. Al corte, se debe apreciar un veteado abundante, con buena distribución de la grasa y unas motitas blancas que es la cristalización de la tirosina producto de una buena curación.


Finalmente, lo que más caracteriza a este tipo de jamón es lógicamente su sabor, fuerte e intenso, a la par que complejo. Notareis como se deshace la grasa al contacto con la lengua y lo tierna y jugosa que es su carne... una autentica exquisitez valorada en las grandes mesas de todo el mundo.

Para degustarlo, nada mejor que un buen vino tinto y algunos amigos, un placer de dioses aquí en la tierra.

¡Disfrutad!


Nos encontraras en  nuestra web Caprichos Gourmet y en twitter @caprigourmet



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